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El río suena, y no son piedras…

Lugar: Centro Cultural Montessori

Municipio: El Banco

Artista: Richard Bent Cano

Par Local: Melquin Merchán

Fecha: Del 21 de junio al 13 de julio de 2022

Registro fotográfico: Richard Bent Cano y Melquin Merchpan

En el momento de encarar la realización del laboratorio El Río Suena y no son las piedras… me embarqué en una poderosa fantasía alimentada por las leyendas de pocabuyes, y malibues. Visitaría las peñas de Benkos, justo en la Y que se forma del encuentro entre los ríos Magdalena Y Cesar, el lugar donde José Domingo Ortiz fundó el poblado que hoy ostenta el honroso título de la capital imperial de la cumbia, El Banco Magdalena. 

La búsqueda inicial estaba orientada a la improvisación, al repentismo como concepto y forma; a la décima como estructura poética de uso popular en el caribe continental colombiano (en este caso el vehículo repentista), y todo, dentro del marco que ofrece la sonoridad regional vinculada a la naturaleza, al río como sujeto y a la música tradicional. Esta indagación tuvo dos cauces principales:

Por un lado la realización de una serie de talleres de creación compartida, en los que a través de la interacción sensible con la naturaleza, sus texturas, aromas y sonidos en diálogo con la sonoridad tradicional se construiría de manera repentina, o no, décimas o textos en forma poética, los cuales como parte del ejercicio de creación serían sonorizados y recitados en voz alta (cantados) en una acción pública. Pese a que fue complejo la recepción de la convocatoria la puesta en marcha de estas actividades condujo a nuevos encuentros, finalmente asistieron personas que provenían de diferentes disciplinas: artes visuales, ingeniería ambiental y el baile.

El segundo cauce conllevó una serie de encuentros en patios y solares, entrevistas que fueron fundamentales. Tras estos encuentros, en especial con el investigador Martín España, supimos que para entender culturalmente a El Banco debemos analizar su relación con las poblaciones circundantes. 

Así arrancamos viaje en moto y chalupa, por tierra, río y ciénaga, conversamos con el maestro y cantaor Grilbin Sáenz en San Martín de Loba Bolívar; con el poeta Jaime Barroso y con la bailaora María Fernanda Vilardi en El Banco; con el profesor Diógenes Pino y con la cantadora Damaris Sayas en Tamalameque Cesar; con Héctor Rapalino en Chimichagua. 

Cada etapa nos llevó a los “Bailes Cantaos”, concretamente a la práctica artística de la tambora. Ésta en su naturaleza posee diversas capas de riqueza semántica, que van desde el baile como expresión del pensamiento kinetico; pasando por lo músical (ritmo, melodía y tiempo), en las palmas en el golpe, en el sonido del millo, hasta llegar a lo poético como expresión del pensamiento en la palabra cantada, juntanza colectiva como un ejercicio de creación comunitaria.

Entre entrevistas y exploraciones se evidenció que la práctica de la décima no cuenta con arraigo entre los pobladores de El Banco, igualmente encontramos la necesidad de espacios de difusión e intercambio de saberes, ahí re-planteamos el laboratorio decidiendo hacer del recorrido el cuerpo del proyecto, una cartografía digital que conecte los lugares visitados, las personas, sus voces y nuestro recorrido en moto y en chalupa, con El Banco como eje y con la tambora como transversal temática.

Participantes: Héctor Rapalino, María Vilardy, Jaime Barroso, Carlos Simanca, Andrés Martínez, Edgar Polo, Damaris Sayas, Jorge Aranzalez, Diogenes Pino, Néstor Zambrano Flores y María José Diaz.